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Informe Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato

Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato con los Pueblos Indígenas fue creada por decreto supremo el 18 de enero de 2001. Se informa acerca de los métodos de trabajo y la labor desarrollada por la Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato para el cumplimiento de su mandato y la elaboración de este informe; expone los ejes y aspectos más relevantes de la Historia de los Pueblos Indígenas y su relación con el Estado; consigna un apartado de bibliografía y varios anexos. Informe fue entregado por la Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato al entonces Presidente de la República Ricardo Lagos Escobar, el 28 de octubre de 2003.

VOLUMEN I
- Volumen I: Introducción
- Volumen I: 1ª Parte.
- Volumen I: 2ª parte
- Volumen I: Bibliografías y anexos.
VOLUMEN II
- Volumen II - Resultados del estudio relativo a la propiedad actual de las tierras.
VOLUMEN III
- Volumen III - Tomo I : Informes finales de los grupos de trabajo
- Volumen III - Tomo 2 : Primera parte del informe final de la Comision de Trabajo Autónomo Mapuche.
- Volumen III - Tomo 3 : Segunda parte del informe final de la Comision de Trabajo Autónomo Mapuche
MAPAS
- MAPAS - Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato VOLUMEN I
- MAPAS - Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato VOLUMEN II - Títulos de Merced a Comunidades Mapuches.

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GUIA DE LECTURA

Introducción:

El Informe de la Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato es el resultado del esfuerzo de investigación y proposición interdisciplinaria más importante que ha realizado el estado chileno en pos de ofrecer variantes políticas y sociales que restituyan los derechos humanos de los pueblos originarios.

Así este trabajo desemboca en una  colección de textos imprescindibles a la hora de buscar una mirada global y específica sobre la dinámica histórica, y por lo tanto los antecedentes de la situación  contemporánea, de la compleja realidad multicultural que hoy coexiste bajo el territorio del actual estado chileno.

Pero para comprender los hitos importantes para el mundo índigena que subyacen en el discurso de hacer tal esfuerzo, debemos comprender al menos las siguientes ideas fundamentales desde la política cultural del estado chileno:

 

Chile es una realidad multicultural, plural donde han coexistido ancestralmente  diversas realidades étnicas y que en el contexto de un sistema realmente democrático tienen derecho pleno a participar equitativamente de la sociedad y, por lo tanto deben respetarse sus culturas particulares. (cosmovisión, religión, cultura material, lengua, valores, etc.)

El estado debe velar por la protección de los derechos humanos de los pueblos originarios, derechos entre los cuales se encuentran el derecho a preservar su propia lengua e identidad 

el estado reconoce una deuda histórica hacia los pueblos originarios, sea por omisión de sus derechos o por el no reconocimiento político de la existencia de una realidad multicultural en el pasado y le presente.

el estado asume el “costo” de esta deuda, por lo cual debe plantearse una gama de soluciones al menos paliativas contra la inequidad ejercida históricamente hacia los pueblos originarios.

Los pueblos originarios son actores de la realidad nacional contemporánea, por lo tanto poseen voz en el sistema democrático y tiene el mismo derecho que cualquier habitante a ser protegidos socialmente por el estado de turno.

Así el presente texto configura el esfuerzo de mayor envergadura que históricamente hay realizado algún estado chileno en pos de reconstruir el pasado cultural y a la vez plantear propuestas para el futuro y la preservación de las distintas etnias presentes en el país.

Su principal trascendencia radica en que este texto aporta propuestas desde una metodología integrada que contempla la discusión y el relato de consensos entre personalidades de cada una de las ocho etnias reconocidas al momento, obviando la diaguita que recientemente posee reconocimiento institucional, y el trabajo interdisciplinarios de historiadores, antropólogos, geógrafos, juristas, etc.

Fundamento.

A partir de la caída del régimen autoritario de Augusto Pinochet el año 89, la pluralidad de realidades culturales en Chile vuelve a visibilizarse para la opinión pública, surgiendo así una serie de movimientos reivindicatorios y voces tanto políticas como académicas que denuncian la urgencia de que el estado democrático reconozca y valide la condición multicultural del país.

En este contexto, y pasada ya una década desde la refundación de la democracia, y en la cual proliferó el debate interétnico y las luchas reivindicatorias, a la vez que desde el mundo académico se comenzó a introducir la presencia del mundo indígena, el año 2001, durante la presidencia de Ricardo Lagos, y mediante la imperativa legal del  Decreto Supremo N° 19 del 18 de enero del año 2001, se creó la Comisión de Verdad Histórica y Nuevo Trato.

Relevancia:

Tal como el concepto enunciado en su mismo nombre lo señala, la importancia fundamental de esta suma de estudios corresponde a que a la larga son la información de base sobre la cual el estado chileno debiera diseñar sus políticas de integración democrática en el contexto multicultural. Para lograr esto se consideró necesario al menos estudiar los siguientes puntos en tensión:

  • características étnicas y culturales de los pueblos originarios presentes y extintos
  • características censarias: situación social, formas de acceso a la protección equitativa del estado.
  • historiografía desde la óptica de los derechos humanos, de tal manera que el país y la opinión pública en general disponga de información que pueda visualizar y cuantificar la deuda histórica hacia los pueblos originarios.
  • situación actual, demandas y propuestas para el nuevo trato.

Objetivos

El objetivo central de la comisión consiste en la generación a largo plazo de mecanismos políticos, jurídicos y sociales para lograr la participación y el respeto de los derechos de los pueblos indígenas mediante políticas de consenso global entre la sociedad del país bajo la premisa de un contexto democrático.

Los mecanismos y prioridades de acción específicos pueden comprenderse de la siguiente manera:

demandas territoriales, cuerpos legislativos, fundamentos de participación política, políticas educativas de integración y multiculturalidad, mecanismos de protección social diferenciados, propuestas para la defensa de los derechos humanos de los pueblos originarios, inserción socio económica, estado y protección de las lenguas originarias, etc., recuperación de la confianza histórica, compensación, etc.

Especificidad cultural:

El texto está diferenciado geográficamente sobre lo que se refiere a cada pueblo originario, los cuales a su vez dentro de sus subdivisiones posee rasgos culturales de proximidad.

El apartado correspondiente a la Zona austral contempla a los pueblos Yagán y Kaweskar. Zona central se refiere específicamente los grupos originarios vinculados a la realidad mapuche (Williche, Lafkenche, Pikunche, etc. Zona Norte vincula a los pueblos históricamente relacionados al contexto andino: Kollas, Diaguitas, Lickan antay, Quechuas.

A estas realidades debemos también sumar el trabajo del a comisión sobre la cultura Rapa Nui.

Como bien podremos comprender, la complejidad asociada al desarrollo histórico de cada uno de estos pueblos supone temas específicos a tratar y que modernamente cobran una alta relevancia en lo que se refiere a la tenencia de territorios y políticas ambientales según cada situación.

Información estadística:
El Censo del año 2002 mostró que un 4.6% de la población chilena pertenece a uno de los ocho grupos étnicos actuales. La diferencia es que en el año 1992 se consultó por la identificación de las personas de sólo tres pueblos: Aymara, Mapuche y Rapanui.(...) A nivel nacional, de todas las etnias, el porcentaje mayor corresponde a los mapuches, con el 87,3%; los aymara representan el 7,0% y los atacameños el 3,0%.
Las restantes etnias, en su conjunto, suponen menos del 1% de la población, siendo la yámana, con 1.685 personas, la de menor porcentaje, con el 0,2 %. Atendiendo a la localización espacial de las etnias en el territorio nacional
 
Mapa del texto:

El Tomo I del presente texto virtual implica una sección histórica especifica  a cada realidad, incorporándose un anexo de mapas vinculados a la tenencia de tierras indígenas ancestrales respecto a su actual situación, información estadística y censaria.

Además, y este es su fin específico, comprende un apartado de propuestas emanadas desde comisiones mixtas y desde los propios actores culturales presentes en los ocho pueblos. Así el documento pretende dar una serie de propuestas para la modificación y la generación de políticas estatales que incorporen democráticamente los derechos de los pueblos originarios.

Comisiones de trabajo, subdivisiones.

La Comisión a contemplado dentro del VOLUMEN III - TOMO I, los llamados   “Informes finales de los grupos de trabajo”, material que creemos condensa e integra el abundante cúmulo de información ya descrita en pos de la elaboración de parámetros de intervención concretos; así los equipos conformados pueden encontrarse en sus propios apartados:
 
- Grupo de trabajo Legislación e Institucionalidad
- Grupo de trabajo Desarrollo Económico y Social
- Grupo de trabajo del Pueblo Aymara
- Grupo de trabajo del Pueblo Atacameño
- Grupo de trabajo del Pueblo Quechua
- Grupo de trabajo del Pueblo Colla
- Informe del Consejo de Ancianos de Rapa Nui
- Grupo de Trabajo Indígenas Urbanos

Respectivamente los Tomos II y III  del mismo volumen se refieren en extenso  al Informe final de la Comisión de Trabajo Autónomo Mapuche

Pueblos Kawésqar y Yamana
 
Este pueblo, junto con el Yagán, representan los grupos en mayor peligro de extinción, la cual es inminente, se encuentran. El pueblo Kawesqar actualmente se encuentra reducido a un pequeño grupo de familias radicadas en el poblado insular  de Puerto Edén,  más algunos miembros dispersos en el resto del país, fundamentalmente en Punta Arenas y Santiago.

Entretanto los Yaganes, concentrados en Villa Ukika, según el censo 2002, poseen un población que no alcanza a los 1500 descendientes, configurándose así quizás la realidad actual más dramática entre las etnias en procesos de extinción en Chile.